<!-- wp:image {"align":"center","id":12307,"sizeSlug":"large","linkDestination":"none"} -->
<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img src="https://www.greenpeace.org/static/planet4-argentina-stateless/2021/05/ebba7671-blog2.jpg" alt="" class="wp-image-12307"/><figcaption>Estoy ayudando a Laurence en la cocina del Rainbow Warrior en el Pacífico. © Marten van Dijl / Greenpeace</figcaption></figure></div>
<!-- /wp:image -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>A principios de marzo de este año, <strong>el icónico Rainbow Warrior zarpó hacia el Océano Pacífico para enfrentar y exponer una amenaza emergente para los océanos: la minería en aguas profundas.</strong></p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>Esta arriesgada industria <strong>planea extraer metales y minerales del lecho marino, a miles de metros bajo el agua.</strong> Si se permitiera la minería en aguas profundas, se bajarían máquinas gigantes al fondo del océano donde sacarían, dragarían y cortarían metales, causando daños irreparables al ecosistema. Esto <strong>sería desastroso tanto para las increíbles especies que viven en las profundidades marinas como para las comunidades del Pacífico </strong>que dependen de los océanos para sobrevivir, y podría amenazar el clima global. De hecho, las empresas mineras <strong> <strong><strong>The Metals Company </strong></strong></strong>(antes conocida como Deep Green)<strong> </strong>y <strong>GSR</strong> ya se encuentran en el Pacífico, evaluando el potencial económico y probando su maquinaria minera.</p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>Un <strong>equipo internacional de Greenpeace está a bordo </strong>hoy para frenar esta amenaza y pedir un Tratado Oceánico Global fuerte en la ONU que pueda abrir la puerta a una<strong> red global de santuarios oceánicos </strong>y establecer altos estándares para proteger los océanos globales de industrias destructivas.</p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>Esta es el testimonio de una de las tripulantes: Kelly</p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:image {"align":"center","id":12308,"width":800,"height":508,"sizeSlug":"large","linkDestination":"none"} -->
<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large is-resized"><img src="https://www.greenpeace.org/static/planet4-argentina-stateless/2021/05/6f83726f-blog.jpg" alt="" class="wp-image-12308" width="800" height="508"/><figcaption><br>Así se ve el horizonte desde el Puente de Mando del Rainbow Warrior.  © Marten van Dijl / Greenpeace</figcaption></figure></div>
<!-- /wp:image -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>Como lo mencionaba en el anterior blog, <strong>soy de Taiwán, donde hay más de 200 montañas con más de 3000 metros de altura</strong>. Mis pasatiempos favoritos son el senderismo y el montañismo.  <strong>Esta es la primera vez que paso tres meses en el mar junto a la Tripulación y el Equipo de Campaña de diferentes nacionalidades, habitando el mismo barco</strong>. De vez en cuando algunas olas y la mareta se hacen sentir contra el casco.  No solamente -los pocos que lo sufrimos- debemos enfrentarnos al mareo, sino debemos limpiar y trabajar a pesar del movimiento constante.</p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:paragraph -->
<p><strong>Hablemos del mareo</strong> </p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>Mientras escribía este blog <strong>el barco se movía bastante</strong>.  A pesar de que estamos con muchas ganas de cumplir la misión, cuando se trata de mareo, sin importar qué tan fuerte seas, <strong>varios no logramos resistirnos al poder de la naturaleza</strong>.  La Doctora es Loes, especializada en Medicina de Urgencias.  Además de encargarse de la enfermería de abordo, nos aconseja cómo manejar el mareo.</p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:image {"align":"center","id":12309,"sizeSlug":"large","linkDestination":"none"} -->
<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img src="https://www.greenpeace.org/static/planet4-argentina-stateless/2021/05/8ab31d96-kelly.jpg" alt="" class="wp-image-12309"/><figcaption><br>Aquí intento balancearme mientras el barco se menea. © Kelly Huang/Greenpeace</figcaption></figure></div>
<!-- /wp:image -->

<!-- wp:paragraph -->
<p><strong>Cada cual tiene su forma de enfrentar el mareo</strong>.  La mayoría permanece en cubierta para respirar aire fresco.  Yo<strong> tomé clases de respiración justo antes de empezar este viaje. </strong> Aprendí a ajustarla para aumentar la energía corporal, lo cual ha sido bastante útil.  Algunos usan goma de mascar o se acuestan y descansan.  Cuando el movimiento del barco aumenta demasiado, también tomo pastillas contra el mareo.  Por ejemplo, al escribir debo mirar constantemente la pantalla.  <strong>Sólo con las pastillas y/o pausas intermitentes puedo trabajar por largo tiempo en el portátil.</strong></p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>Camino al sitio de la minería de profundidad, tuvimos grandes olas y mareta.  De acuerdo al Capitán el rolido era de sólo 6 en escala de 1 a 10.<strong> Cuando una ola grande nos golpeó, me encontraba ayudando a Laurence con la limpieza de la Cocina, repentinamente, ollas, tapas, tazas y sobras de comida pasaron de la mesa de preparación al piso!</strong> Afortunadamente nos agarramos de los pasamanos, no hubiera sido agradable caer contra la pared de metal.</p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:paragraph -->
<p></p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:image {"align":"center","id":12313,"sizeSlug":"large","linkDestination":"none"} -->
<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img src="https://www.greenpeace.org/static/planet4-argentina-stateless/2021/05/7c7b77e6-processing-beet-roots.jpg" alt="" class="wp-image-12313"/><figcaption> Aquí haciendo ensalada de remolacha  © Marten van Dijl / Greenpeace</figcaption></figure></div>
<!-- /wp:image -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>Aquí dormimos en <strong>camarotes de dos pisos, el mío es el de arriba.</strong> Para evitar caer de la cama con el movimiento del barco, Adrián –Primer Oficial- ajustó mi cama en ángulo contra la pared de tal manera que ocupo sólo un lado de la cama.  Dormir es muy difícil, despierto repentinamente, pero por lo menos nunca me he caído.</p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>También empecé a darme cuenta de que la cafeína empeoraba el mareo, así que el hábito de una taza al día, y el té Oolong Taiwanés tuvo que ser suspendido.  Afortunadamente hay jugos y otros tipos de té como alternativa. </p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>¿<strong>Cómo alimentar 25 personas por 3 meses?</strong></p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:image {"align":"center","id":12310,"sizeSlug":"large","linkDestination":"none"} -->
<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img src="https://www.greenpeace.org/static/planet4-argentina-stateless/2021/05/1a9135a8-blogg.jpg" alt="" class="wp-image-12310"/><figcaption>La Cocinera, Laurence Nicoud organiza las provisiones en Colón, Panamá. © Marten van Dijl / Greenpeace</figcaption></figure></div>
<!-- /wp:image -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>Nuestra Cocinera es francesa, se llama Laurence. <strong>Es excelente en la cocina, usa vegetales y otros ingredientes saludables y orgánicos.  </strong>Además de pan, arroz y pasta, también hay quinua, cuscús y lentejas.  Todas las comidas también incluyen combinaciones de ensaladas.  <strong>Una vez que pedí ser asistente de cocina, aprendí a hacer ensalada de remolacha.</strong>  Esta es una de esas raras oportunidades en la vida para aprender cocina francesa!</p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:image {"align":"center","id":12311,"sizeSlug":"large","linkDestination":"none"} -->
<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img src="https://www.greenpeace.org/static/planet4-argentina-stateless/2021/05/d4d1ccdd-otroblog.jpg" alt="" class="wp-image-12311"/><figcaption>La Tripulación recibe y organiza las provisiones en el  Rainbow Warrior en Colón, Panamá. © Marten van Dijl / Greenpeace</figcaption></figure></div>
<!-- /wp:image -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>Cocinar abordo es difícil. De vez en cuando el Capitán invita al Equipo de Campaña a que haga la comida.  <strong>Mientras cocinamos, hay que encargarse de las ollas y sartenes mientras el barco se mueve.</strong>  También hay que limpiar la cocina después, encargarse de las sobras y organizar la basura. <strong> No es fácil alimentar 25 personas. </strong> Además de cocinar, Laurence se encarga de la limpieza.  Para esto, los barcos de Greenpeace cuentan con Asistentes, normalmente Voluntaries Jóvenes que embarcan para dar una mano en la cocina.</p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>El aprovisionamiento de productos para alimentar 25 personas por 3 meses, es una labor muy importante.  En este recibimos provisiones dos veces, la primera en Curaçao al inicio, la segunda en Panamá, mientras esperábamos el turno para cruzar el Canal.  En estas ocasiones aprovechamos para abastecernos de ingredientes frescos.  Tan pronto estos llegaron, todos ayudamos en el proceso.  Nos tomó casi 3 horas el desempacar, hacer inventario, organizar y guardarlos.  Primera vez que desempaco tanta comida en un solo día.  <strong>Ahora, dos meses después, debemos optimizar al máximo el uso de los vegetales y frutas maduras, haciendo pizza, arroz frito o helado de fruta!</strong></p>
<!-- /wp:paragraph -->

<!-- wp:paragraph -->
<p>Continuará...</p>
<!-- /wp:paragraph -->
<!-- wp:planet4-blocks/take-action-boxout {"take_action_page":1557} /-->

Desde hace varias décadas, el reciclaje ocupa un lugar destacado en la agenda ambiental. Sin embargo, pese a su popularidad y a los esfuerzos por promoverlo, aún es necesario insistir en su implementación en más ciudades, su adopción en más hogares y empresas, y en el aprovechamiento pleno de su potencial. Esto cobra especial relevancia cada 17 de mayo, cuando se celebra el Día Mundial del Reciclaje.

En este contexto, vale la pena recordar por qué sigue siendo una herramienta clave para combatir la contaminación y reducir la presión que la sociedad de consumo ejerce sobre los recursos naturales.

Residuos y reciclaje, dos caras de la misma moneda

Si hablamos de reciclaje, primero debemos entender que el nivel de residuos que derivan de las actividades humanas, y la forma de gestionarlos -que suele ser deficiente-, son las dos patas de un serio problema para la salud de las personas y del ambiente

Greenpeace recuerda que el plástico de un sólo uso es uno de los mayores contaminantes del planeta.
Greenpeace Colombia lleva un “Basura Móvil” a la Plaza de Bolívar para hacer un llamado urgente al gobierno distrital por la crisis de gestión de residuos que afecta a Bogotá y sus alrededores.

La mayoría de los productos que circulan por góndolas y comercios parecieran estar diseñados sin considerar qué pasa con ellos al final de su ciclo de vida. De esta manera, tarde o temprano, terminan convirtiéndose en un descarte potencialmente contaminante así sea un ticket, algún envoltorio o envase, la bolsa en la que se lleva la compra, etc. 

© Saptawee Puthom / Greenpeace

Wikipedia define como residuo a “cualquier material que su productor o dueño considera que no tienen valor suficiente para retenerlo”. Esto significa que se desecha aunque aún podría seguir siendo útil para otro uso o usuario, sólo que quien lo tiene no lo considera así. Por otro lado, se diferencia de la basura, que “son desechos que no pueden ser reutilizados o reciclados”.

Todas las personas generamos residuos… 

De ambos residuos (sean aprovechables o no), en Argentina, cada habitante genera al día 1,15 kg per cápita, según datos oficiales.

Rosario, Argentina. Más río, menos basura.
Vertedero textil en el desierto de Atacama en Chile.

En Chile, se estima que son 1,27 kilos diarios. A nivel nacional esto representa un total de 19,6 millones de toneladas de residuos, de lo que se recicla casi un 21%, según el Ministerio de Ambiente.

El promedio de generación de residuos sólidos en un hogar colombiano es de promedio 1 kg por día por persona, cifra que está aumentando desde 2015, de manera constante. 

Reclamo de Greenpeace ante la respuesta de Dell sobre la eliminación de tóxicos en sus productos. 
<div>
	<p><a href="/argentina/Global/argentina/report/2010/4/carta-legislatura-cordoba-otbn.pdf">Descargar informe</a></p>
<p><strong>Num. páginas:</strong>1</p>
</div><p></p>
Bogotá, Colombia.

A esta fracción domiciliaria, hay que añadir todos los desechos que se generan a nivel comercial, asistencial, sanitario, industrial o institucional. De esta manera, el panorama de la basura -aquel que es la contracara obligada del consumo- comienza a completarse.

Ahora bien, ¿qué ocurre con esta cantidad impresionante de residuos? En el mejor de los casos, los municipios cuentan con una gestión adecuada de recolección y disposición final en vertederos, que evita que la basura quede desperdigada en terrenos y ríos -o incluso en las calles-, donde se desintegran durante años, contaminando las napas, los suelos y el aire.

En escenarios ideales, los gobiernos locales suman también la implementación de un sistema de separación diferenciada en hogares que permite recolectar y llevar a reciclaje materiales como el plástico, el vidrio, el cartón e incluso textiles, aparatos electrónicos y eléctricos y orgánicos. Esto no sólo reduce la cantidad de residuos que llegan a los vertederos sino que reintroduce materias primas al sistema productivo, evitando que se extraigan de la naturaleza.

Lejos de lo deseable, los hechos demuestran que en 2025 la basura sigue siendo un tema pendiente en gran parte de las ciudades del planeta. A raíz de esto, “La mala gestión de los desechos está dañando la salud humana y el medio ambiente local, además de agravar el desafío climático”, dice Laura Tuck, vicepresidenta de Desarrollo Sostenible del Banco Mundial. “Lamentablemente, son a menudo los más pobres de la sociedad quienes se ven más afectados por una gestión inadecuada de los residuos. No tiene por qué ser así. Nuestros recursos deben ser utilizados y luego reutilizados de forma continua, para que no terminen en vertederos.”

De esta manera, se entiende mejor por qué si no se toman medidas urgentes, la cantidad de residuos globales aumentará un 70% sobre los niveles actuales para el año 2050, tal cual alerta el Banco Mundial en su informe Qué desperdicio 2.0.

La rápida urbanización y el crecimiento de las poblaciones son los motivos detrás de esta tendencia, que se espera que lleve la generación mundial anual de desechos de 2.01 mil millones de toneladas en 2016 a 3.4 mil millones de toneladas en los próximos 30 años, según el informe.

El reciclaje, un compromiso que debe asumir toda la sociedad

Producción de madera plástica proveniente de los plásticos reciclados.
Recicladores, Bogotá, Colombia.

En este contexto, queda aún más claro por qué el reciclaje continúa siendo una herramienta central para combatir la contaminación. Cuando los residuos son bien gestionados, miles de toneladas de materiales reciclables dejan de estar en un vertedero -donde se mezclan con la basura y produciendo dióxido de carbono al descomponerse- y se convierten en recursos que vuelven al sistema productivo. Visto así, se entiende que el manejo de residuos sólidos urbanos es clave para tener ciudades y comunidades más sustentables, saludables e inclusivas

Además del reciclaje, las personas consumidoras tienen a mano otra herramienta para reducir los residuos: el consumo responsable. Esto implica reflexionar antes de comprar, evitando el consumo compulsivo y priorizando productos duraderos, reutilizables, con bajo impacto ambiental, fabricados bajo normas sustentables y procesos éticos con el planeta y los trabajadores (si es posible, que sea todo lo precedente). 

Carta de Greenpeace al presidente de la Cámara de Diputados de la Nación Julián Domínguez en respuesta a sus afirmaciones sobre la situación de la Reserva San Guillermo y los glaciares afectados por la actividad minera.
<div>
	<p><a href="/argentina/Global/argentina/report/2013/cambio_climatico/carta-a-Julian-Dominguez-por-mineria.pdf">Descargar informe</a></p>
<p><strong>Num. páginas:</strong>2</p>
</div><p></p>

Esta visión ante los hábitos de compra también contribuye directamente al ahorro económico, ya que se evita el gasto innecesario en bienes desechables o poco sostenibles. Así, se logra generar menos residuos, menos contaminación y se cuidan los recursos naturales, generando un ciclo más equilibrado para todos.

En definitiva, y después de tanto que se ha dicho sobre el reciclaje, no se trata de desestimarlo por sus limitaciones ni de idealizarlo como la solución final al problema de la basura. Es, en todo caso, tiempo de valorarlo como un instrumento indispensable en el armado de la economía circular virtuosa que necesitamos para salir de la encrucijada ambiental en la que nos metió el sistema de comprar-usar-tirar.

Desde esa base, seguiremos exigiendo que las empresas se comprometan, desde el diseño mismo, a crear bienes que duren en el tiempo y que puedan repararse cuando fallen; y que los gobiernos brinden una gestión de residuos eficiente que garantice una segunda vida a los materiales que aún tienen potencial, al mismo tiempo que de trabajo digno a quienes trabajan en esa industria. 

Participá

Desde tu hogar, desde la calle, en grupo, en la escuela, en la universidad, con Internet, podés ser parte activa de nuestros reclamos

Participá