Cordillera de los Andes. – © Martin Katz / Greenpeace

Buenos Aires, 22 de abril de 2026.- – En el marco del Día de la Tierra, Greenpeace Argentina lanzó una advertencia contundente: el patrimonio natural del país se encuentra en su punto de mayor vulnerabilidad en décadas. La organización denunció que el avance sobre los ecosistemas y la modificación de normativas ambientales clave ponen en jaque los dos pilares de la resiliencia climática argentina: los bosques del Gran Chaco y los glaciares de la Cordillera de los Andes.

Glaciares de escombros en San Juan © Martin Katz / Greenpeace

“Este Día de la Tierra nos encuentra en una situación de alerta roja. No podemos hablar de progreso mientras se rifan nuestros glaciares o se barren miles de hectáreas de bosque nativo. Defender la Ley de Glaciares y la Ley de Bosques es defender los ecosistemas de todos los argentinos. El ambiente no puede ser la variable de ajuste de la economía”, señaló Matías Arrigazzi, Licenciado en Ciencias Biológicas y especialista en biodiversidad de Greenpeace Argentina. 

Ley de Glaciares: una reforma inconstitucional y regresiva. 

Glaciares San Juan
© Martín Katz / Greenpeace

Greenpeace rechaza la reforma a la Ley de Glaciares, por considerarla un atropello a la seguridad hídrica nacional. Los cambios en la ley, inconstitucionales y regresivos en los estándares de protección previamente alcanzados, habilitan a las provincias a decidir de forma arbitraria que glaciares proteger, en base a criterios administrativos y no científicos, como lo amparaba la ley original. 

Greenpeace, junto a Fundación Ambiente y Recursos Naturales, la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas, asambleas y 900.000 personas llevan adelante la construcción de la demanda colectiva más grande de la historia, que llegará a los tribunales en las próximas semanas. 

La organización advierte que cualquier intervención minera en zona glaciar y periglacial pone en riesgo la capacidad de retener y filtrar agua dulce para las futuras generaciones.

El Gran Chaco, asediado por la destrucción de bosques nativos

Desmontes en Salta © Martin Katz / Greenpeace

La deforestación en el norte argentino no se detiene. En 2025, de acuerdo a un  informe realizado por la organización, la pérdida de bosques en el norte del país fue de 210.702 hectáreas, un 40% más que el año anterior (149.649 hectáreas). 

La organización exige que la destrucción de bosques nativos sea considerada un delito penal. Actualmente, las multas económicas son insuficientes y no desalientan la deforestación. 

Desmontes en Chaco © Martin Katz / Greenpeace

En provincias como Chaco y Santiago del Estero, el ritmo de deforestación ilegal ha alcanzado niveles críticos. En el caso de Chaco, en clara violación a un fallo judicial que ordenó la suspensión de los desmontes en 2020. 

Desmontes en Santiago del Estero © Martin Katz / Greenpeace.

“Se necesitan políticas contundentes y urgentes para combatir la crisis climática, sin embargo parece que toda acción está postergada. Con los objetivos actuales, nos estamos acercando a un punto de no retorno. La destrucción de bosques y glaciares no puede ser considerada progreso si es a costa del bienestar de las personas y el ambiente. Son nuestro escudo protector contra el cambio climático y no podemos permitirnos su degradación, agregó el vocero.