#ContaminaciónDelAire #Transporte

Exige transporte seguro y sin contaminación

Exijamos más y mejor transporte que nos ayude a mejorar el aire que respiramos en nuestras ciudades

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Nada más falso que decir que las lluvias “limpiarán” la contaminación del aire que afecta a nuestras ciudades. La presencia de Tláloc en estos días podría ayudarnos a librar la contingencia ambiental que vivimos en distintas partes del país pero esto no quiere decir que la contaminación vaya a desaparecer.

Así que en lugar de rezar deberíamos empezar a actuar para disminuir la contaminación del aire exigiendo políticas públicas que resuelvan el problema de raíz y con nuestras acciones diarias.

¿Entonces por qué nos han dicho que la lluvia limpia la contaminación?

Normalmente, las lluvias vienen acompañadas de viento, el cual se encarga de diluir las partículas contaminantes o “barrerlas” fuera de la ciudad (ojo, no las desaparece solo las mueve de lugar) y la lluvia lo que hace es fijar las partículas al suelo, lo que nos hace percibir un ambiente más limpio, sin que necesariamente lo sea. Y por si fuera poco, esa lluvia se convierte en lluvia ácida que tiene graves efectos en los monumentos históricos, la tierra, etcétera.

El efecto de “escoba barredora de la lluvia” aplica para contaminantes como el ozono o las partículas menores a 10 micras (PM10), pero no necesariamente para partículas menores a 2.5 micras (PM 2.5) que han sido las causantes de la contingencia ambiental extraordinaria en la Zona Metropolitana del Valle de México.

Podríamos decir que las PM 2.5 son casi inmunes a la lluvia. Estudios científicos señalan que con una lluvia moderada, apenas el 1.45% de estas partículas son removidas del aire, y con un tormentón, solo el 8.7%.

Y para muestra un botón, pese a las fuertes lluvias registradas este miércoles en la Ciudad de México, las autoridades han mantenido la contingencia ambiental, las clases en todos los niveles continúan suspendidas, el juego de fútbol de América-León, se cambió de sede a Querétaro, que dicho sea de paso, también amaneció con contingencia.

¿Y entonces qué hacemos?

En primer lugar no deberíamos dejar a Tláloc que haga el trabajo “sucio”. La mala calidad del aire es un problema que nos afecta a todas y todos y requiere soluciones de fondo: además de las modificaciones que se pretenden anunciar la siguiente semana sobre el programa Hoy No Circula, es momento de que los gobiernos apuesten por un cambio en las formas de movilidad, ofreciendo más y mejor transporte público no contaminante y que como sociedad pongamos también de nuestra parte porque aunque nos duela reconocerlo, la quema de combustibles fósiles como la gasolina que usan nuestros autos, sin importar el holograma, son la principal fuente de contaminación.

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