Desde su comienzo, el motor de Greenpeace han sido las personas que con voluntad y convicción han decidido actuar para revertir los daños que afectan nuestro planeta.
Sin los voluntarios, Greenpeace no hubiera detenido muchos de los problemas que afectan a los ecosistemas, ni hubiera podido cambiar la manera de abordar los problemas ambientales, proponer alternativas e instrumentar soluciones.
Los voluntarios son personas que comparten la filosofía y método de trabajo de Greenpeace, y deciden colaborar con su voluntad, convicción, compromiso y tiempo libre.
¡Involucrate
con Greenpeace! El planeta no puede esperar y te necesita. Formá parte
de la organización ambientalista más grande del mundo.