Greenpeace apelará sentencia en nuestra contra y a favor de la petrolera Energy Transfer
«Denunciar a las empresas que causan daños medioambientales nunca debería considerarse ilegal” así lo dijo Marco Simons, consejero general interino de Greenpeace USA y Greenpeace Fund tras el veredicto emitido por el Tribunal de Distrito de Dakota del Norte que concede a Energy Transfer (ET) y contra Greenpeace, el pago por 345 millones de dólares.
La denuncia es un acto garantizado por la Constitución de los Estados Unidos y es esencial para la protección de las comunidades y la salud de la democracia. Se trata de un revés, pero el movimiento para defender a las personas y al planeta siempre se ha enfrentado a reveses y resistencias, y Energy Transfer fracasará en su objetivo de silenciar a sus críticos.
Greenpeace Internacional y las organizaciones de Greenpeace en Estados Unidos -Greenpeace Inc. y Greenpeace Fund- anunciaron que solicitarán un nuevo juicio y, si es necesario, apelarán la decisión ante el Tribunal Supremo de Dakota del Norte.
La demanda SLAPP (Litigio estratégico contra la participación pública, por sus siglas en inglés) de ET sigue siendo un intento flagrante de silenciar la libertad de expresión, borrar el liderazgo indígena del movimiento Standing Rock y castigar la solidaridad con la resistencia pacífica al oleoducto Dakota Access. Greenpeace Internacional también seguirá reclamando daños y perjuicios por las demandas intimidatorias de ET en virtud de la legislación anti-SLAPP de la UE (Unión Europea) en los Países Bajos.
Mads Christensen, director ejecutivo de Greenpeace Internacional, declaró: «Los intentos de Energy Transfer de silenciarnos están fracasando. Greenpeace Internacional seguirá resistiendo las tácticas de intimidación. No nos callarán. Solo nos haremos más fuertes, uniendo nuestras voces a las de nuestros aliados de todo el mundo contra las empresas contaminantes y los oligarcas multimillonarios que anteponen los beneficios a las personas y al planeta».
«Con las libertades que tanto nos ha costado conseguir amenazadas y la crisis climática acelerándose, lo que está en juego en esta batalla legal no podría ser más importante. A través de apelaciones en Estados Unidos y del innovador caso anti-SLAPP de Greenpeace Internacional en los Países Bajos, estamos explorando todas las opciones para que Energy Transfer rinda cuentas por sus múltiples demandas abusivas y para demostrar a todos los multimillonarios ávidos de poder que sus ataques sólo darán lugar a un movimiento popular más fuerte».
En la actualidad hay un aumento global de demandas abusivas que utilizan el sistema legal como arma para silenciar la disidencia y el activismo. Multimillonarios y empresas contaminadoras, como Energy Transfer, ENI, Shell, Total, Fonterra y JBS, recurren cada vez más a tácticas intimidatorias como demandas abusivas, para silenciar a quienes alzan la voz en defensa del medio ambiente, derechos y en general por un mundo más justo para todas y todos. Demandas que buscan “enterrar” a activistas, periodistas o comunidades con costos legales, estrés y amenazas de bancarrota, para desalentar que denuncien o se organicen contra los abusos corporativos.
Estas acciones legales no solo buscan intimidar y quitar los “obstáculos” que se oponen a la operación dañina de la industria fósil, también intenta restar fuerza a las comunidades que defienden sus territorios.
¡Súmate a la lucha!
Estas personas, grupos y corporaciones multimillonarias subestiman nuestro poder para resistir.
En el pasado, juntas y juntos ya hemos formado resistencias para enfrentar a dueños de las corporaciones, luchado contra regímenes opresores para conquistar derechos, y protegido ecosistemas valiosos de las multinacionales. Ya hemos luchado y ganado antes, así que podemos volver a hacerlo.
El momento de resistir es ahora ¿Te únes? TtR https://act.gp/4c8J9GX


