El sistema actual en el que vivimos incentiva un consumo acelerado en prácticamente cualquier ámbito de nuestras vidas. Ya sea en la alimentación, la ropa, nuestros dispositivos electrónicos o hasta en nuestros muebles, la compra, el uso y el desecho de productos son procesos vertiginosos.
Este consumo desmedido tiene muchas implicaciones negativas: trabajos de manufactura precarizados, explotación laboral, trabajo infantil, presión social por adquirir productos de moda y otros aspectos socioeconómicos importantes.
En 2018, el Banco Mundial publicó Do It Yourself (DIY): ¿qué es y por qué deberíamos ponerlo en práctica?que en promedio al año se generan ¡2 mil 100 millones de toneladas de desechos!, de las cuales solo se recicla el 16%.
Otra de las consecuencias más lamentables del consumismo y el desecho de mercancías es el impacto ambiental. Entre la basura, uno de los problemas más preocupantes son los plásticos. Tan solo pensemos en que todo el plástico creado desde la primera mitad del siglo XXI aún existe en el planeta, y genera contaminación en suelos y mares.
Este modelo económico lineal (producir-consumir-desechar) está detrás de la degradación ambiental y el cambio climático que sufrimos en la actualidad. Por ello debemos buscar formas alternativas de producir y consumir, de manera que evitemos la generación de residuos que tienen diversos impactos ambientales y sociales.
En este sentido, creemos que te gustaría saber que hay varias cosas que podemos hacer para enfrentar este problema. Una de ellas es el DIY (Do It Yourself) o “hazlo tú mismo”, que es una manera de contrarrestar el consumismo y disminuir nuestros desechos.
Sin embargo, transitar hacia alternativas ecológicas de consumo requiere la ayuda de todos. Firma aquí para exigirle a los gobiernos que garanticen políticas públicas para un consumo responsable.
Si aún no estás seguro de qué es el consumismo y por qué afecta al planeta, te recomendamos leer nuestro artículo al respecto, solo da clic aquí.
¡Hazlo tú mismo!
Básicamente eso es lo que significa DIY, que se traduce como hazlo tú misma o mismo. Una definición sencilla del concepto es la creación, modificación o reparación de objetos sin ayuda de un especialista ni a través de la producción industrial.
© Dmitrij Leltschuk / GreenpeaceAunque en realidad esta perspectiva ha existido por siglos, su popularidad e identidad, al grado de crear una subcultura, tiene como uno de sus orígenes el movimiento punk de la década de los 70 del siglo pasado (1), con toda su estética DIY, que incluía, además de la confección autónoma de la ropa, la autogestión e intervención de publicaciones e imágenes.
Además, el movimiento punk es conocido por surgir como una reacción ante el creciente consumo y la acelerada industrialización del mundo occidental. De ahí que esté ligado a proyectos de autogestión, como los que la cultura DIY contemporánea emprende.
El DIY abarca muchos aspectos: desde pequeñas reparaciones en casa, hasta la autopublicación de revistas o gacetas, o el armado de nuevos dispositivos electrónicos con los componentes de aparatos viejos, ¡incluso hay quienes fabrican su propio equipo científico!
El ‘Do it yourself’ involucra el ejercicio de la creatividad y la destreza manual para crear objetos nuevos a partir de otros, cuya vida útil ha terminado.
Por eso vamos a enfocarnos en aquello que, a primera vista, parece un desecho, pero puede tener una segunda oportunidad. En cuestiones ambientales, el DIY involucra las 5Rs (rechazar, reducir, reutilizar, reciclar y reintegrar), y es especialmente útil para ropa y objetos del hogar.
El orden jerárquico de las Rs proviene del movimiento zero waste, en tanto que rechazas lo que no necesitas, reduces el consumo de lo que no puedes rehusar, reutilizas lo que no puedes rechazar o reducir, reciclas lo que no puedes rechazar, reducir o reutilizar y, finalmente, reintegras lo que puedes hacer como composta (desechos orgánicos).
La técnica del ‘hazlo tú mismo’ es una buena opción para llevar una vida en sintonía con el cuidado del ambiente. Además, te ayuda a ejercitar tu imaginación, tu creatividad, despejar tu mente y es una excelente manera de sentirte útil.
¡No te preocupes! Quizá piensas que no tienes mucha habilidad con las manualidades, pero nadie nace totalmente apto. La práctica hace al maestro, por eso tenemos tips e ideas para que puedas implementarlos en tu estilo de vida.
La moda rápida tiene pésimas consecuencias para el planeta. Por eso te invitamos a leer: “Fast fashion: de tu armario al vertedero” para conocer más sobre esta práctica nociva.
Por supuesto, hay muchas maneras en que puedes aplicar el DIY en tu vida, todo esto dependerá de tus propios conocimientos e imaginación. ¡No hay límites para reusar y reciclar!
Quizá uno de los retos más difíciles del DIY tiene que ver con los dispositivos electrónicos, cada vez más desechables y con una fuerte publicidad orientada a sustituir tus computadoras, celulares y televisores muy rápido.
En 2019, se generaron casi 54 millones de toneladas de basura electrónica. Varios elementos son de gran peligro por el riesgo tóxico que implican sus componentes, como el mercurio (2).
En ese caso, para los electrónicos, recomendamos reducir los procesos de reemplazo, aunque puede que encuentres la forma de darles una nueva vida, en el momento en que se conviertan en aparatos obsoletos. Recuerda que esta vigencia es promovida por las empresas para que dejes de usar un aparato que sigue en perfectas condiciones, solo porque ya pasó de moda y ha salido una nueva versión.
Lo central de estas acciones es reducir los procesos de reemplazo, mediante la extensión de la vida útil de nuestros aparatos y dispositivos, al darles un uso y mantenimiento correctos o repararlos y renovándolos cuando sea posible.
En el caso en el que ya no quieras usarlo, aunque siga siendo funcional, puedes donarlo a alguna escuela, comunidad o persona que lo necesite, así como a centros de acopio para su reciclaje. Por ahora, cuéntanos, ¿cómo lo harías? Veamos las ideas que preparamos para ti y ¡hazlo tú mismo!
Si estás aquí, probablemente quieras adoptar hábitos más amigables con el ambiente. No olvides visitar la plataforma que desarrollamos en Greenpeace para que adoptes un consumo responsable.
DIY: ideas y ejemplos
Aunque el DIY va más allá de las manualidades, pues en ocasiones significa una oportunidad de desarrollar arte o diseñar un objeto de decoración único, a partir de otros productos preexistentes.

En ese sentido, no hay límites respecto a lo que puedas crear. Por eso te ofrecemos algunas ideas que podrías poner en práctica o que, incluso, te pueden servir de inspiración para que inventes tus propios objetos de decoración o prendas de vestir.
Probablemente conoces las cajas de madera para fruta (los famosos huacales). ¡Estos son muy útiles para poner a prueba tu creatividad y construir repisas! También puedes adaptarlos para hacer una mesita de noche o una cabecera para tu cama (1).
Otra buena idea DIY es un tapete o una alfombra de telas reusadas. Para eso ocupa ropa que ya no te pongas o esté dañada. También puedes utilizar sábanas, trapos o trozos de telas (de esas que no sabes ni de dónde salieron). ¡Es tan fácil que solo necesitas agujas, hilos, cinta adhesiva y tijeras!
El DIY no tiene modelos fijos, se trata de explorar tu creatividad y lo más importante: ¡que evites consumir de más!
Otra idea genial y bastante práctica es el reuso de botellas como macetas para armar un pequeño jardín vertical. Solo debes recortar una especie de ventana en la botella para crear tu maceta y colgar un alambrito de la taparrosca, ¡así podrás tener un espacio verde en tu propia casa!
Para esto usa las botellas que ya tengas en casa, pero recuerda siempre la importancia de reducir nuestro consumo de plásticos de un solo uso.
La ropa también está sujeta al DIY. ¡Renueva y personaliza tus tenis, bolsas, camisetas, blusas y playeras en casa! Incluso, de manera sencilla, puedes crear tu propia bisutería y aprovechar al máximo los materiales que ya tienes.
Asimismo, hay ideas DIY para el cuidado personal. En Greenpeace México, ya hemos compartido cómo hacer tu propio exfoliante, desodorante y bálsamo labial con ingredientes sencillos. No cuesta nada intentarlo y además puedes ahorrar un poco de dinero.
© Fred Dott / Greenpeace
© Wason Wanichakorn / Greenpeace” alt=”Greenpeace ha organizado MAKE SMTHNG Week en varios países, como Tailandia, Alemania o Grecia, en los que se imparten talleres DIY.
© Dmitrij Leltschuk / Greenpeace” class=”wp-image-9512″/>



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Buenas ideas, empezare a practicarlo