La idea del “día más feliz del año” suele presentarse como algo personal: la garantía de poder disfrutar de un buen clima, descanso, tranquilidad y planes agradables. Sin embargo, la felicidad también depende de condiciones colectivas. No es lo mismo vivir con seguridad económica que con incertidumbre constante; bajo entornos tóxicos o devastados, que con calidad ambiental; y, por supuesto, tampoco es lo mismo tener acceso a salud, educación o espacios públicos, que no tenerlo.
Ahí es donde el activismo entra en escena. El “día más feliz del año” puede ser una invitación a pensar más allá: la felicidad no es solo una emoción o estado individual, sino una construcción social.
Resignificación y activismo social
Justamente, pensar en el activismo, el bien común, y la felicidad que todas y todos deberíamos experimentar, nos lleva a reflexionar sobre cómo en colectivo logramos hacer un poquito más felices y dignos ciertos espacios que significan algo negativo, corrupto o innecesario.
Desde hace unos años, laEstela de Luz, ubicada en la Ciudad de México, ha sido resignificada más allá de su función arquitectónica, y se ha encaminado a representar una “pantalla urbana” donde distintos movimientos sociales proyectan demandas de la sociedad civil para buscar visibilidad nacional. Este monumento se ha convertido en un elemento de reivindicación de la protesta social noviolenta, y de resistencia civil, tan necesaria, imprescindible, e incluso, mandatoria en nuestro contexto actual. La protesta es un derecho, pero, sobre todo, constituye una responsabilidad colectiva ahí cuando la injusticia prevalece.
Contra los transgénicos en México
El 16 de mayo de 2013 activistas de Greenpeace México escalaron por primera vez la Estela de Luz para desplegar una manta en defensa del maíz nativo. El objetivo fue protestar contra la posible autorización de siembras de maíz transgénico en México, alertando sobre los riesgos para la biodiversidad, la soberanía alimentaria y las semillas tradicionales del país.

Por lxs desaparecidxs
En septiembre de 2022, el colectivo Hasta Encontrarte escaló la Estela de Luz para colocar una manta con el mensaje “16 años de impunidad militar. No al golpe militar”. El objetivo fue denunciar la militarización de la seguridad pública en México y visibilizar la relación entre el uso del Ejército y la crisis de desapariciones.

México al grito de Selva
En septiembre de 2025, una de las acciones más visibles en años recientes fue cuando Greenpeace México desplegó una manta gigante con el mensaje “La Selva Maya Grita”. Nuestra acción denunció la deforestación y los impactos de los diferentes megaproyectos en la península de Yucatán y lanzó un llamado urgente a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para garantizar su protección integral.

Esto también está en juego
Y en junio de este año, Greenpeace México, junto con organizaciones como Amnistía Internacional, Global Exchange y el Centro Mexicano de Derecho Ambiental, y de la mano de representantes de colectivos como Albergue Casa Tochan, la Red Nacional de Organización de Jornaleros o del Movimiento Nacional por Nuestros Desaparecidos, escalamos nuevamente para denunciar la crisis de derechos humanos y ambientales en México en el contexto del Mundial 2026, señalando problemáticas como desapariciones, violencia, racismo, migración forzada y desplazamiento climático.

Siempre serán las formas
Hoy en el “día más feliz del año” te invitamos a sumarte a este sentimiento de empatía, visibilidad y acompañamiento de la lucha social, cualquiera que esta sea. Porque el mundo no puede avanzar y mejorar si olvidamos que todas y todos formamos parte de algo más grande que nuestros deseos o ambiciones individuales. Y que siempre será momento para manifestarse por lo que está en juego, hasta que la dignidad se haga costumbre, y reivindicando el dicho de que, cuando se busca justicia y verdad, “siempre serán las formas.”