Entre diciembre de 2025 y enero de este año, la empresa de cruceros Royal Caribbean presentó a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) las Manifestaciones de Impacto Ambiental (MIA) de sus dos mega-parques acuáticos Royal Beach Club y Perfect Day, pensados para implementarse en las localidades de Cozumel y Mahahual, respectivamente.

Este tipo de proyectos están diseñados para recibir altas demandas de visitantes en periodos muy cortos. En Mahahual, por ejemplo, un pueblo que no supera los 3 mil habitantes, Royal Caribbean pretende recibir a más de 21 mil turistas diarios. Esto implica una presión ambiental desproporcionada sobre ecosistemas costeros altamente frágiles que además enfrentan los impactos severos del cambio climático. 

Frente a estas intenciones, las organizaciones Grupo Gema del Mayab, Selvame MX, Territorios Diversos para la vida, Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible, Colectivo Ciudadano Isla Cozumel, Colectivo Salvemos Mahahual, Alianza Para la Defensa Ambiental A.C., Defendiendo el Derecho a un Medio Ambiente Sano, A.C.(DMAS), Futuros Indígenas y Greenpeace México A.C. alertan sobre los múltiples impactos que dichos emprendimientos podrían tener en los territorios y los ecosistemas, y  hacen un llamado a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) para que niegue cualquier tipo de permisos que puedan provocar alteraciones graves a este tipo de sistemas vitales en la región de la península de Yucatán. 

Aún estamos a tiempo de evitar un daño ambiental irreversible, de consultar a las comunidades considerando sus propias ideas de desarrollo y de deliberar sobre el modelo de turismo que realmente necesita esa parte del país. Los mega parques Perfect Day y Royal Beach Club no pueden evaluarse de manera aislada del contexto social y ambiental de la península de Yucatán. La autoridad ambiental tiene la obligación de garantizar un proceso de evaluación ambiental estricto, transparente y con participación real de la ciudadanía y las comunidades locales, aplicando el principio precautorio establecido en la legislación ambiental mexicana. 

La Selva Maya no es un parque de diversiones. Debe ser un área prioritaria para la conservación biocultural de México.

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