Opinión de Greenpeace en el marco de la consulta nacional sobre la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la CDMX.

En el marco de la consulta nacional sobre la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM) en el lecho remanente del Lago de Texcoco, Estado de México, Greenpeace considera que el proyecto aprobado por la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental (DGIRA) conlleva un alto impacto ambiental que:

  • Aumentará la emisión de gases de efecto invernadero. Dado que el NAIM -una vez operando en su totalidad- prevé aumentar cuatro veces la capacidad del aeropuerto actual al construir 6 pistas de uso simultáneo contra las 2 del aeropuerto actual y así alcanzar los 27,450 vuelos diarios (entradas y salidas), se incrementará la quema de combustible fósil (turbosina) que usan los aviones, lo que repercutirá en mayor emisión de dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera.
  • Agravará el problema de mala calidad del aire.  Al ser los aeropuertos una fuente importante de contaminación atmosférica (NOx y SO2) y emisión de gases de efecto invernadero (CO2) el oriente de la Zona Metropolitana de la Ciudad de México (Ecatepec, Chimalhuacán, Nezahualcóyotl) estará altamente expuesto debido a su cercanía con el NAIM. Además, por la predominancia de los vientos en esa parte de la Cuenca en relación a la ubicación del aeropuerto, se prevé que también empeore la calidad del aire en el sur de la Ciudad de México (Coyoacán, Tlalpan, Magdalena Contreras, Iztapalapa, Tláhuac, Milpa Alta, Álvaro Obregón).
  • Destruirá el hábitat de las miles de aves migratorias y playeras que anidan, buscan alimento o transitan esa zona. La desecación del remanente del Lago de Texcoco modificará de manera irreversible el patrón de comportamiento de las aves obligándolas a desplazarse a lugares aún más hostiles.
  • Se extiende más allá del polígono de construcción del aeropuerto. Los territorios de donde se extrae el material pétreo para rellenar el lago (excavación y destrucción completa de cerros en busca de tezontle) y los poblados en donde se depositan los lodos tóxicos derivados de los procesos de extracción, junto a sus habitantes, también se ven afectados por el megaproyecto.
  • Cancela toda posibilidad de recuperar y extender la vocación lacustre de la zona, y con ello revertir el avanzado deterioro ambiental de esa región del Valle de México. La construcción de infraestructura (pistas, estacionamiento, vialidades de acceso, zona hotelera y comercial) sellará con cemento una importante zona de infiltración y recarga de agua de lluvia, tan importante para mitigar la crisis hídrica que condena a la Ciudad de México y la Zona Metropolitana.
  • El proceso que ha acompañado el proyecto de construcción del NAICM ha  pasado por encima de los derechos humanos de las comunidades afectadas por dicho proyecto, dentro de los cuales está el derecho a la consulta PREVIA, libre e informada. Sin embargo, la consulta se realizará de forma posterior y abierta a toda la población dejando en desventaja frente a los intereses económicos.

    Foto: Cuartoscuro © Cuartoscuro

Entre el lago y un aeropuerto de gran envergadura, el Valle de México necesita un lago. Esta es la mejor apuesta a corto, mediano y largo plazo para recuperar y ampliar la vocación lacustre de esa región de la cuenca del Valle de México y aspirar a una Ciudad de México y Zona Metropolitana más sustentable y resiliente a los impactos derivados del cambio climático. Una vocación lacustre que se traduzca en una relación de respeto entre sociedad y naturaleza, y no de dominación o control absoluto.