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Los estudios científicos han corroborado la catástrofe que mostraban las imágenes fotográficas. En la Patagonia argentina, por ejemplo, se estima que tan sólo entre 1998 y 2003 el glaciar Upsala perdió 13.4 kilómetros cuadrados. Más aún, el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático de la Organización de las Naciones Unidas (PICC) prevé que estos macizos de hielo podrían evaporarse en los próximos años.
En esta misma situación se encontró en los glaciares de la Patagonia chilena, de Noruega, Islandia, Austria y otros países.
Una inquietud global
El PICC fue creado para asesorar sobre los posibles impactos del calentamiento global. En sus reportes, desde 1990, ha advertido que la alteración de la estructura y composición de la atmósfera se ha intensificado en los últimos años hasta alcanzar situaciones críticas, debido a un acelerado aumento en las concentraciones de dióxido de carbono (CO2). Estas emisiones de CO2, el principal gas que acentúa el "efecto invernadero" y el consecuente cambio en el clima global, son provocadas por la quema de combustibles fósiles (petróleo, carbón y gas).
El cambio climático es un problema global que no respeta fronteras. A pesar de las incertidumbres que existen, los científicos prevén que las alteraciones climáticas se presentarán a una velocidad durante el siglo XXI que podría exceder a cualquier otra ocurrida en los últimos 10 mil años, y que los impactos más fuertes se sentirán en las regiones polares y en los países menos desarrollados, como México.
Los polos se derriten
Ya en 1997, durante una expedición a la Antártida, Greenpeace observó una elevación sin precedentes en la temperatura global, lo que había provocado la desintegración de barreras de hielo. Durante una gira por el Ártico, en 1998, pudo comprobar que la disminución de la superficie helada a causa del cambio climático estaba impactando a las poblaciones de morsas, por la falta de alimentación y al tornarlas más vulnerables al ataque de predadores.
A su vez, los pueblos yup'ik y gwich'in de Alaska han expresado lo que significa para ellos el calentamiento de la tierra: "Un clima más cálido significa un hielo marino más delgado, un tiempo impredecible y cambios en los animales. Todo esto hace progresivamente más difícil para nuestro pueblo el conseguir nuestras provisiones en la forma en que lo hemos hecho durante miles de años".
En 1995, el PICC reconoció que la temperatura promedio global se incrementó entre 0,3 y 0,6 grados centígrados, en comparación con los niveles preindustriales (antes de 1750). Si se mantiene el nivel actual de emisiones de dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera, los pronósticos indican que la temperatura global del planeta aumentará cerca de 4.8ºC en los próximos cien años, lo cual provocará una serie de fenómenos climáticos e intensificará otros: inundaciones, desertificación, aumento del nivel de los océanos, tormentas, deshielos...
Si queremos evitar el colapso climático, debemos abandonar la idea de explotar la totalidad de las reservas de hidrocarburos. De no tomarse esta decisión las consecuencias serán enormes: muchos ecosistemas cambiarán radicalmente; se resentirán económicamente numerosas regiones provocando crisis sociales; el suministro de agua potable se verá afectado; las enfermedades se expandirán; y fenómenos metereológicos más extremos impactarán a todo el mundo.
Para enfrentar el cambio climático, la humanidad debe demostrar que tiene la capacidad de lograr una respuesta global, acordada por todos los gobiernos, para salvaguardar la precaria estabilidad climática del planeta por encima de los intereses de las transnacionales petroleras, automotrices, petroquímicas y demás industrias que dependen del petróleo, el carbón y el gas. Este sector está luchando por evitar cualquier acuerdo internacional que ponga en peligro sus intereses, es decir, que establezca reducciones obligatorias en la emisión de dióxido de carbono (el principal gas invernadero) y que pudiera significar una disminución significativa en el consumo de combustibles fósiles en las naciones desarrolladas.
En Greenpeace trabajamos para que todos los países suscriban esos acuerdos y se comprometan a reducir sus emisiones de CO2. Asimismo, promovemos otras fuentes de energía, limpias y renovables, así como la eficiencia y el ahorro energéticos.
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