Greenpeace advierte que los espacios de diálogo deben traducirse en decisiones
concretas y urgentes para avanzar hacia una transición energética justa.
En el cierre de la Conferencia Internacional para la Transición más allá de los Combustibles Fósiles, Greenpeace señaló que lo ocurrido en la ciudad refleja una voluntad de avanzar en medio de un contexto global marcado por la brecha entre los compromisos y la acción. Sin embargo, advirtió que estos espacios solo serán relevantes si se traducen en medidas concretas.
“La transición energética no puede seguir siendo una promesa. Ya está en marcha, y lo que está en juego ahora es si se hace de manera justa, planificada y con financiamiento, o de forma desordenada y con mayores costos para las personas y la naturaleza”, afirmó Laura Caicedo, vocera de Greenpeace Colombia.
La organización subrayó que la transición energética trasciende los ciclos políticos y ya no depende de quién esté en el poder, sino de la capacidad de los gobiernos de tomar decisiones a la altura de la crisis climática, energética y de biodiversidad.
Asimismo, Greenpeace destacó la necesidad de acercar este debate a la vida cotidiana. Señaló que no se trata únicamente de metas de reducción de emisiones, sino de cómo se produce y se accede a la energía que sostiene actividades básicas como cocinar, transportarse y trabajar. En ese sentido, México y Colombia cuentan con una oportunidad concreta para avanzar hacia un modelo energético más democrático, resiliente y basado en fuentes renovables como el sol y el viento.
Para Greenpeace, Santa Marta no representa un punto de llegada, sino el inicio de un proceso que debe escalar rápidamente e incidir en la toma de decisiones en otros espacios de cooperación internacional. “Esta Conferencia fue un gran espacio para poner la transición energética en la agenda de cara a la COP del clima. Hay voluntad, hay un aire fresco que se celebra, pero esto es solo el comienzo: se necesita más tiempo para que este proceso madure como un verdadero espacio de diálogo que informe la toma de decisiones en este y otros ámbitos de cooperación sobre los temas centrales de la energía. Sin embargo, no puede ser una excusa para dilatar el cumplimiento de compromisos nacionales ya asumidos en materia de reducción de emisiones, protección de ecosistemas e inclusión de las personas.”
En este contexto, la organización hizo un llamado a que las discusiones impulsadas durante la Conferencia se traduzcan en compromisos concretos a nivel nacional rumbo a la próxima COP 31 del clima que se llevará a cabo en Turquía, con mayor ambición y un enfoque centrado en la justicia social y ambiental.
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