Asistí a la Primera Conferencia Más Allá de los Combustibles Fósiles, en Santa Marta,Colombia, pero mi mente y mi corazón siempre estuvieron en San Luis Potosí. En sus calles, en sus cerros, en sus territorios vivos donde habitan especies como el jaguar y el loro huasteco, hoy amenazados por proyectos de fracking que ponen en riesgo todo lo que somos.

Estar en ese evento internacional,  fue formar parte de una resistencia global frente a un modelo energético fósil, extractivo e injusto, que sigue beneficiando a unos cuantos mientras profundiza la crisis climática y deja atrás a millones. 

En México, 37% de la población vive en pobreza energética. Esto no es casualidad: es el resultado de un sistema que prioriza los combustibles fósiles sobre el derecho de las personas a una energía limpia, accesible y justa.

Desde esta conferencia, la sociedad civil lanzó un mensaje contundente: el extractivismo se va, la vida se queda. Y no es solo una consigna: es una convicción que se siente en cada acción, en cada intervención artística, en cada cuerpo que se mueve y resiste. 

Santa Marta se llenó de una energía que no contamina: la energía de quienes no están dispuestos a rendirse.

La emergencia climática no admite simulaciones

En México, la transición energética no puede seguir esperando. Mientras el gobierno encabezado por Claudia Sheinbaum minimiza los impactos de la industria petrolera y mantiene abierta la puerta al fracking en territorios como la Huasteca y Coahuila, las comunidades siguen enfrentando las consecuencias. La emergencia climática no admite simulaciones: exige decisiones valientes y un cambio de rumbo inmediato.

Pero también aquí hay esperanza. Las voces del voluntariado de San Luis Potosí y Coahuila cruzaron fronteras y llegaron a este espacio internacional a través del artivismo climático. Una exposición fotográfica mostró, con fuerza y dignidad, lo que está en juego en nuestros territorios.

Este esfuerzo colectivo, parte del proyecto “De lo Fósil a lo posible: Reaccionando por la transición energética justa” de REACCIONA Red de Acción Climática impulsado por Oxfam México e Iniciativa Climática de México y demuestra que cuando nos organizamos, nuestras historias viajan, resuenan y movilizan.

Reunido con personas de más de 50 países, confirmó algo que el voluntariado de Greenpeace México ya sabe: el cambio no viene de arriba, lo construimos desde abajo, juntas y juntos. Cada acción cuenta. Cada voz suma. Cada persona que decide involucrarse es parte de la transición que necesitamos.

A quienes forman parte del voluntariado, y a quienes están pensando en sumarse: este es el momento. La crisis climática ya está aquí, pero también lo está nuestra capacidad de transformarlo todo. Porque la verdadera energía que mueve este mundo no es el petróleo; somos las personas que lo defendemos.

*Leonardo García es colaborador en REACCIONA y coordinador del grupo local de San Luis Potosí