Hace algunos días acudimos a Topolobampo, Sinaloa para escuchar de viva voz a las personas defensoras y colectivos en la zona que han resistido por más de una década ante la instalación de la planta de amoniaco en la Bahía de Ohuira.

Greenpeace México acudió al plantón que mantienen habitantes, simpatizantes e integrantes del Colectivo ¡Aquí No! desde hace más de 60 días en la entrada principal a la Megaplanta de Proman, cuando llegó el “misil” (un reactor industrial gigante) a Topolobampo.

Mesas de diálogo donde la voz de la comunidad se hizo escuchar
Del 17 al 23 de julio, se llevaron a cabo 5 mesas de diálogo en la Universidad Autónoma de Occidente (UAdeO) en Los Mochis, donde participaron autoridades del Gobierno Federal y estatal, la empresa Gas y Petroquímica de Occidente (GPO), filial mexicana del consorcio suizo-alemán Proman, y el colectivo ¡Aquí No!
A partir del intercambio de los participantes, datos imprecisos y realidades hasta ahora ignoradas se empezaron a configurar:
-Las y los defensores compartieron que de acuerdo al discurso oficial,las autoridades expresan que la planta de amoniaco tiene un avance de 95% en su construcción, cuando la población sabe que se tiene en realidad un avance del 45% aproximadamente.
-La planta se inició en 2013 y ahí no hicieron consulta, sino hasta 2022, por lo tanto no fue previa.
-Evidenciaron que dicha consulta no fue libre, ya que aseguraron que en 2022 pudieron observar la entrega de dádivas por parte de … para convencer a comunidades y pobladores de votar a favor de la megaplanta.
-La manera de comunicar el proyecto no fue clara y transparente, pues la consulta no fue sobre “implementar una planta de amoniaco”, sino sobre “una planta de fertilizantes”, que es muy diferente y condiciona las respuestas de los participantes.
La comunidad de Topolobampo necesita el apoyo más personas.
FIRMALa lucha continúa hombro a hombro
Desde el pasado 30 de junio, con el ánimo de reiterar todas estas inquietudes de la comunidad a la empresa y al banco que financia el proyecto, Greenpeace México envió dos cartas, una a David Cassidy, CEO del Grupo Proman, empresa matriz de GPO, con sede en Suiza, para pedir que detengan la planta en Topolobampo; y otra a Belgin Rudack, CEO del banco alemán KfW IPEX-Bank GmbH, para que reconsidere su inversión y deje de financiar la obra. Grupo Proman respondió a Greenpeace México solicitando una reunión para el lunes 27 de julio, sin embargo, la empresa pospuso a último momento dicho encuentro.
Nuestra postura es clara: México, al igual que el resto del Sur Global, no puede seguir siendo tratado por las empresas del Norte como tierra desechable, o zonas de sacrificio. Nuestro territorio está lleno de vida, y las comunidades locales lo han hecho evidente: no queremos más proyectos extractivistas, exigimos la preservación de la naturaleza y la vida, y que se dé prioridad a las personas y al planeta frente a los beneficios individuales de corporaciones que solo busca enriquecerse a costa del interés público.

Nosotros no iniciamos la defensa de Topolobampo, ni de Pechocho; lo hizo la gente de la región, las comunidades, las poblaciones afectadas, pero nos sumamos porque unidos somos más fuertes.
Semarnat, Gas y Petroquímica de Occidente (GPO), KfW IPEX-Bank GmbH escuchen las voces de las comunidades locales en Topolobampo, no sean cómplices de este daño ambiental.


