Ya te hemos platicado sobre los graves impactos a la salud, ambientales y sociales que podría generar la megaplanta de amoniaco de Gas y Petroquímica de Occidente (GPO) de Grupo Proman en Sinaloa, pero hay repercusiones igual de graves para las personas que han puesto el cuerpo en la lucha por la defensa de su hogar, y que hasta ahora no han sido escuchadas ni obtenido justicia.
Derechos humanos violentados a costa del progreso.
Para el pueblo Mayo-Yoreme en Topolobampo, Sinaloa, la defensa de su territorio está estrechamente relacionada con la protección de la naturaleza y de sus formas tradicionales de vida. Ante la posible instalación de la megaplanta de amoniaco en esa localidad, las comunidades señalan que el gobierno no respetó su derecho a la libre determinación ya que tuvieron que reclamar su derecho a ser consultadas sobre este proyecto cuando ya había iniciado..
Ellas y ellos han vivido durante cientos de años en la Bahía de Ohuira: “La comunidad es dueña de la bahía, de ahí nos alimentamos y vivimos. Que venga una empresa que pone en riesgo nuestros modos de vida, afectando a las pesquerías, y que podría ocasionar el desplazamiento forzado del pueblo Mayo-Yoreme para buscar dónde pescar, o buscar otros trabajos diferentes a lo que tradicionalmente hemos tenido, es….”
Firma hoy la petición y defendamos juntos Topolobampo.
QUIERO SUMARMEEl proyecto representa una amenaza para las actividades tradicionales de las comunidades y para su posibilidad de continuar viviendo de la manera en que lo han hecho históricamente. Lo que se traduce en diversos derechos humanos vulnerados:
- Derecho a la vida.
- Derecho a la integridad física.
- Derecho a la libre movilidad.
- Derecho a la autodeterminación.
- Derecho a la identidad.
- Derecho a la justicia económica.
- Derecho a vivir en paz.
- Derechos de la naturaleza.
Es por ello que El colectivo Aquí No, representado por Melina Maldonado presentó el caso “Defensa de Topolobampo ante la planta de amoniaco de Gas y Petroquímica de Occidente (GPO) de Grupo Proman” en la Cumbre Binacional por la Paz 2026, donde participan más de 100 organizaciones y comunidades provenientes de 30 estados y provincias de México, Estados Unidos y Canadá.

Limitaciones a la vida cotidiana por razones de seguridad.
Respecto al derecho a la integridad física y el derecho a la libre movilidad. El Colectivo ¡Aquí no! también señala las afectaciones relacionadas con las medidas de protección que algunas personas han tenido que adoptar. Algunos integrantes del colectivo, cuentan con un botón de pánico y chaleco antibalas, esto debido a las diversas amenazas que durante 13 años han tenido que enfrentar solo por oponerse a un proyecto industrial nocivo para su comunidad. Han perdido su privacidad pero sobre todo, su tranquilidad.
Topolobampo y comunidades aledañas señalan que se ha violado la Constitución Mexicana y el derecho internacional sobre los Pueblos Indígenas. Se ha limitado su derecho a un medio ambiente sano por la construcción de la misma planta de amoniaco que ha generado ruido y polvo, e incluso, ha modificado las corrientes de agua, generando impactos en las pesquerías.
Y la tala de manglares los pone vulnerables ante fuertes vientos y posibles impactos de eventos climáticos extremos.
El pueblo Mayo-Yoreme en Topolobampo, Sinaloa requiere transparencia, justicia, reparación y garantías de no repetición ante estas graves violaciones a sus derechos como pueblo originario y como ciudadanos.
Transparencia: para garantizar el acceso a información clara, completa y verificable sobre las decisiones, proyectos y sus impactos y para que se reconozca lo ocurrido y las afectaciones que las comunidades señalan.
Justicia: para garantizar la aplicación de las leyes y el acceso a la justicia ambiental, como a la protección efectiva de los derechos humanos.
Reparación: para atender las afectaciones señaladas por las comunidades tanto al medio ambiente como a la salud.
Y garantías de no repetición: para que una situación similar no vuelva a ocurrir y que se respeten los derechos de los pueblos indígenas.

Desde Greenpeace México consideramos fundamental apoyar la lucha de Topolobampo para visibilizarla y salvaguardar su derecho a la naturaleza, a un medio ambiente sano, a la justicia social y ambiental y visibilizarla, porque nuestro país se ha convertido en uno de los más peligrosos para los defensores ambientales. Su voz debe ser escuchada y su vida respetada.


