No es un secreto que empresas, industrias, hoteles y personas en general durante años han descargado residuos y basura en los mares. No por ello significa que está bien, pero que tan grave se vuelve el problema, cuando lo que ahora contamina el océano no son solo esos desechos, sino enormes cantidades de petróleo derivado de fugas por negligencia gubernamental,o bien, materiales aeronáuticos de empresas multimillonarias extranjeras.
El Golfo de México: un mar que sostiene vidas.
El nombre del Golfo de México ya figuraba en mapas europeos desde el siglo XVI. Es la novena mayor masa de agua de la Tierra, y su ubicación conecta puertos clave, como Veracruz, Tampico, Nueva Orleans y Progreso.
Es hogar de una enorme diversidad de vida. Seres que no vemos a simple vista como organismos microscópicos como el fitoplancton y bacterias (base de toda la cadena alimenticia marina) que cumplen funciones esenciales, como la producción de oxígeno y la captura de carbono. Hasta especies majestuosas como tiburones, delfines y tortugas marinas.
Sus costas son clave para el sustento de pescadores y la economía local. Además es un lugar de descanso y recreación para las personas vacacionistas.
Es considerada una región clave por su riqueza en recursos naturales, pero más que por la biodiversidad… por el petróleo. Y si bien, en el pasado sus yacimientos petroleros eran de fácil identificación y acceso, en el presente extraer este recurso es cada vez más complicado, riesgoso y caro.
Hoy lo que sucede en el Golfo de México termina afectando a millones de personas y ecosistemas marinos.
¿El mar se está convirtiendo en el destino final de nuestra contaminación?
El reciente derrame de petróleo en las costas de Veracruz, levantaron las alertas sobre la dirección que sigue la política mexicana y la industria respecto a seguir apostando por energías fósiles. Se ha comprobado con creces el daño ambiental, social, de salud e incluso económico que representa.
El Golfo de México no sólo recibe petróleo o basura,recibe el impacto de las decisiones que tomamos como sociedad. Para los habitantes de Veracruz, la contaminación y alteración a sus vidas fue inmediata, tóxica y visible. Organizaciones civiles y habitantes de la región documentaron la presencia de chapopote en más de 1,100 kilómetros de las costas, desde Tabasco hasta Tamaulipas.
“Tengo una red llena de hidrocarburos, ya no sirve. Como se puede vivimos, al día, porque, ¿de dónde? La pesca se nos fue quebrada, porque nosotros para la pesca lo más fuerte es del mes de marzo, pero como vino el hidrocarburo”. Don Emeterio, pescador en la Laguna del Ostión, Veracruz.

Pero esta no es la única amenaza en la zona: en Tamaulipas especificamente el Playa Bagdad la basura espacial también está generando estragos en la vida de las personas y dañando directamente la existencia de especies marinas.
La población local tiene derecho a saber qué, cómo y cuánto impacto tienen estos lanzamientos espaciales. En la actualidad la actividad espacial, en general, está poco regulada a nivel mundial, es por ello que el daño a toda una comunidad no se vuelve prioridad.
“Tan solo el despegue de cohetes, el ruido que hace, nos afecta; en nuestras casas también nos afecta más todavía, se cuartean las paredes […] incluso la escuela que tenemos aquí, en el último despegue, todas las ventanas explotaron porque explotó el último cohete cerca; hizo la vibración y tronaron muchas ventanas de la escuela, lo bueno que no había niños dentro.” Martín, pescador en Playa Bagdad.

La crisis climática y de biodiversidad que ha generado ya está impactando millones de vidas. Y las empresas de los multimillonarios muchas veces hacen que otras personas, o el medio ambiente, paguen las consecuencias de sus actividades. Además, reciben apoyos de gobiernos e incluso llegan a pagar menos impuestos.El problema no es que tengan mucho dinero, sino cómo deciden usarlo y las decisiones que toman.
Es momento de exigirle cuentas claras, reparación del daño y garantías de no repetición a quienes resulten responsables por la contaminación del Golfo de México. Sean empresas privadas, gobiernos o negligencias de servidores públicos.
¿Cuál es el costo ambiental de la negligencia ante los derrames y de convertir a México en el basurero espacial de EEUU?
Queremos rendición de cuentas ¡Ya! Si deseas ser activista y sumarte para detener el daño, puedes firma las peticiones o ayudarnos a seguir documentando estas problemáticas ambientales a través de tu donativo.


