Qué Debemos Saber Sobre los Incendios en California

by Rolf Skar

November 17, 2018

Mientras California enfrenta una serie de nuevos incendios devastadores, se habla muy poco sobre los factores que los hacen más grandes, rápidos y peligrosos para la gente y las preciadas áreas naturales del país. Echemos un vistazo a lo que está detrás de los incendios en áreas forestales y silvestres.

Un avión de bomberos arroja agua sobre el fuego "Holy Fire" cerca del Lago Elsinore, California. Los incendios causaron más de 20,000 evacuaciones, y fueron causados ​​de incendio provocados.

© David McNew / Greenpeace

El incendio Camp que consume el norte de California es hoy el más devastador y mortífero en la historia del estado. En paralelo, incendios muy destructivos arden en el sur de California, con Woolsey y Hill quemando áreas icónicas de Malibú y West Hills. Con decenas de fallecidos, cientos de desaparecidos y miles de estructuras en cenizas, nuestros corazones están con quienes han sido afectados en la región.

La extensa cobertura mediática tiende a enfatizar lo que está pasando al momento con los esfuerzos de combate al fuego, y se le da poca atención a la gama de factores que hacen estos incendios cada vez más grandes, rápidos y peligrosos para la gente y las áreas silvestres.

Peor aún, algunos políticos y empresas diseminan información incorrecta y mentiras falsas mientras el fuego avanza, en un intento de utilizar la emergencia para impulsar su agenda en contra del medio ambiente. Trump y su secretario del interior Ryan Zinke solo repiten lo que les exige la industria maderera, que busca eliminar todavía más protecciones ambientales e incrementar los subsidios a la explotación de los bosques a expensas de los contribuyentes.

Nuestro listado no busca ser un análisis específico de los desastres que están ocurriendo hoy, pero sí describe las tendencias que impactan en la prevención efectiva de incendios forestales y silvestres.

Imagen satelital de los incendios forestales que afectan actualmente gran parte del sur de California. © NASA

  1. La tala industrial ha incrementado el riesgo de incendios.

 La tala forestal de escala industrial ha incrementado los incendios y sus riesgos de forma dramática como resultado de la cosecha de árboles de gran tamaño por su valor comercial. Dichos árboles son más resistentes al fuego y también crean sombra. Cortar árboles de mayor edad y reducir la cobertura en la copa de los bosques genera más calor y condiciones de sequía en el suelo, haciendo las áreas silvestres más propensas al fuego. El aserrín y las astillas que se esparcen como resultado de los cortes también se quedan por muchos años en el suelo y son altamente inflamables.

La industria maderera también requiere de caminos. Miles de caminos antiguos y en desuso cubren los bosques nacionales de Estados Unidos, y sirven como súper carreteras para la expansión de maleza invasiva y también inflamable. Además, esos caminos incrementan los incendios generados por humanos de forma accidental o intencional.  El legado de la tala subsidiada con dinero de los contribuyentes en terrenos públicos y la explotación de maderas en propiedades privadas nos ha dejado en un embrollo que tomará generaciones para resolver.

Solución: Reenfocar al Forest Service y al Bureau of Land Management hacia la generación de empleos en restauración ambiental y seguridad para prevenir incendios, en lugar de atender más subsidios a la industria maderera.

  1. Smokey the Bear estaba equivocado

Concentrarse en la eliminación de todos los incendios en áreas silvestres durante décadas nos ha dejado con un déficit, ya que el fuego es necesario en algunos ecosistemas para evitar incendios de gran escala. Muchos bosques en el occidente de Estados Unidos se han ‘saltado’ incendios que ocurren de forma natural debido a una campaña agresiva de supresión. Desde un punto de vista ambiental, esos bosques necesitan de los incendios, como lo han hecho por siglos, para sostener el ciclo natural de muerte y regeneración. Necesitamos proteger a la gente y sus propiedades, pero extinguir cada incendio en áreas remotas en una región que los requiere de forma natural es una política que en algún momento tenía que fallar.

Son muchas las cosas que los incendios naturales hacen por los bosques para mantenerlos sanos y para impulsar el ciclo de vida, muerte y regeneración que los sostuvo por milenios antes de la llegada de los europeos. La supresión indiscriminada de incendios fue impulsada por la industria forestal cuyos portavoces piden hoy, irónicamente, que se incremente la tala para remediar los problemas de una política errónea en nuestros bosques.

Solución: Priorizar el combate a incendios que protege vidas humanas y propiedades, sin arriesgar a los bomberos de forma innecesaria y sin gastar el dinero de los contribuyentes en aquellos que no sean un peligro para las comunidades. Debemos dejar que los bosques afectados por incendios se regeneren de forma natural, ya que algunas de las zonas forestales más importantes del occidente de los Estados Unidos son bosques que se han dejado intactos después de estos fenómenos y que hoy forman el hábitat de especies en peligro como el cárabo lapón, el cárabo californiano y el pico ártico.

  1. Smokey the Bear estaba en lo correcto ¿tal vez?

Sin importar que tan calientes o secos, los bosques no se prenden de forma espontanea. Se requiere de una fuente de ignición para encender fuego. En la naturaleza solamente los rayos causan esas chispas. Sin embargo, la actividad humana es una fuente prolífica de incendios, ya sea con fogatas, colillas de cigarrillos, llamas de fuegos artificiales y hasta con cadenas de camiones que sacan chispas en el asfalto. Debemos reconocer también que la infraestructura tiene que mantenerse en buen estado para prevenir que sea fuente de igniciones. Un cable de luz suelto en el suelo es suficiente para generar la primera chispa de un incendio.

Las igniciones causadas por humanos suceden usualmente en temporadas cuando las fuentes naturales son escasas, como durante sequías en las que las tormentas eléctricas son rarísimas. Las personas con tan efectivas en la creación de fuego que más del 80% de los incendios forestales y silvestres en el occidente de Estados Unidos tienen su origen en errores humanos.

Solución: Reducir las igniciones causadas por errores humanos, cerrando y removiendo los antiguos caminos madereros en desuso, así como por medio de esfuerzos educativos (en lo que estamos de acuerdo con Smokey). Además, Smokey tendría que hacer llegar su mensaje a las empresas y el gobierno, que son responsables de mantener la infraestructura en buenas condiciones para evitar chispas.

En octubre de 2017, el norte de California tuvo una serie de 250 incendios forestales que comenzaron a arder en todo el estado. Los incendios forestales se desataron en los condados de Napa, Sonoma, Mendocino, Butte y Solano durante las condiciones climáticas de incendios severos, lo que llevó a una gran advertencia de bandera roja en gran parte del área del norte de California. © Agencia Espacial Europea

  1. El cambio climático puede hacer el problema aún mayor

Pese a la dificultad de señalar un incendio particular y decir que el cambio climático lo ha causado por sí solo, hay consenso científico respecto a que el cambio climático implica condiciones de calor y sequía en el occidente de Estados Unidos. Estos factores son propicios para incendios más extremos. Sumado a décadas de explotación forestal, construcción de caminos y supresión de incendios indiscriminadas, esto lleva a los bosques a condiciones en las que no tienen capacidad de sufrir más incendios.

Solución: Conservar los bosques naturales e impulsar una transición justa hacia energías renovables que ayuden a prevenir los peores impactos del cambio climático, incluyendo incendios más grandes y peligrosos.

  1. Desarrollo urbano

En parte, el incremento en el costo de combatir incendios es resultado del crecimiento de la mancha urbana hacia espacios más remotos y propensos a incendios. Con más unidades habitacionales en estas zonas, hay mayor necesidad de combatir el fuego de forma agresiva cuando ocurre. Como sucede en zonas sísmicas o que se inundan, la infraestructura en áreas de incendios debería ser construida y mantenida conforme a estándares que reduzcan el riesgo de fuego.

Solución: Pensar en un desarrollo urbano que prevenga incendios, priorizando quemas controladas y remoción de materiales inflamables en las comunidades donde se requiera. Es importante financiar estos esfuerzos y asegurarse que los ricos y pobres viven por igual en hogares a prueba de incendios. La prevención es más valiosa en términos de vidas humanas, salud forestal, seguridad de los cuerpos de bomberos y dinero de los contribuyentes, que esfuerzos desesperados de último momento cuando el fuego está avanzando sin control.

  1. El combate de incendios ha cambiado y ahora implica quemas controladas

El combate de incendios forestales ha evolucionado con el tiempo con base en la tecnología, la ciencia y, tal vez de forma más significativa, la política. El gobierno de Estados Unidos alguna vez tuvo un enfoque de ataque directo al fuego, que resultó costoso y peligroso. Ahora hay una política que incluye quemas controladas. Dichas quemas son manejadas por equipos de bomberos profesionales que prenden los materiales inflamables bajo condiciones que pueden manejar, de forma que cuando llega el incendio forestal ya no hay mucho que se puede quemar. Las quemas controladas formas una parte significativa del tamaño total de los incendios hoy. Así es, los Estados Unidos tienen una estrategia de combatir fuego con fuego. Es más, el tamaño total de los incendios que se reporta en los medios siempre incluye las áreas de quemas controladas aunque pocos lo saben. Cabe mencionar también que los efectos ambientales de estas quemas controladas apenas comienzan a ser estudiados.

 Solución: Dado que son cosas diferentes, el gobierno de Estados Unidos debería monitorear y reportar la diferencia entre los incendios y las quemas controladas. Las autoridades locales y federales deberían financiar estudios ambientales sobre los efectos de las quemas controladas para un manejo forestal mejor informado.

Conoce más sobre cómo podemos proteger los bosques.

Rolf Skar

By Rolf Skar

Rolf Skar is the Campaigns Director at Greenpeace USA. Since 2007, Rolf has contributed to international Greenpeace campaigns to stop deforestation in the Canadian boreal forest, the Paradise forests of Southeast Asia, and the Brazilian Amazon.

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