Pensábamos que ya habíamos avanzado para defender los océanos en sus más inmensas profundidades, pero… ¡Quieren minar el fondo del océano, y esta vez a lo grande! 😧
El enemigo esta vez (cuándo no) es Donald Trump , quien emitió en abril de 2025 una orden ejecutiva que instruye a su Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) a facilitar permisos de minería submarina a empresas estadounidenses como la filial estadounidense de The Metals Company.
Esto es un riesgo porque deja de lado el marco de la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos (ISA, por sus siglas en inglés) quien regula la explotación minera de los fondos marinos en aguas internacionales.
Esta acción mandaría un mensaje a nivel mundial de que los fondos marinos internacionales pueden ser explotados unilateralmente, en lugar de reconocer que forman parte de los fondos marinos internacionales, cuyos recursos son patrimonio común de la humanidad y se deben de proteger.
¿La minería submarina es tan mala? Spoiler: sí
Aquí te van unos datos clave para estar en contra:
-La minería submarina es una técnica mediante la cual se extraen “bolas” de mezclas de metales (nódulos polimetálicos) que se han formado a lo largo de miles de años en el fondo marino: entre los 3,500 y 6,000 m de profundidad.
-Los nódulos polimetálicos son concreciones minerales del tamaño de una papa que crecen a un ritmo extremadamente lento (1 a 12 mm por cada millón de años), lo que los convierte en un recurso no renovable y finito.

-Más allá de su valor en minerales, los nódulos son el principal sustrato, el hábitat, para que organismos sésiles (como corales y esponjas) se fijen y creen microhábitats.
-La biodiversidad del fondo marino es tan amplia que ni siquiera se conocen en su totalidad a todos los organismos que viven ahí.
Trump, la nueva amenaza para el ecosistema marino
En esta nueva estrategia de destrucción, la ambición del mandatario es extraer del fondo marino de la Zona Clarion-Clipperton minerales clave para diversas industrias: telecomunicaciones, automotriz, energética y de seguridad.
El área es una vasta extensión de océano, de cerca de 6 millones de km², aproximadamente tres veces el tamaño de nuestro país, localizada entre Hawai y México, y su nombre se debe a que colinda al norte con la isla Clarion, perteneciente a México, y al sur con Clipperton, propiedad de Francia.
Se trata de un área internacional, qu está cerca de nuestra zona económica exclusiva. Se localiza a 144 km de la Reserva de la Biosfera del Pacífico Mexicano Profundo y a 290 km del Parque Nacional Revillagigedo, Patrimonio Natural de la Humanidad. En esta zona atraviesan distintas especies, que de llevarse a cabo la minería submarina, el paso migratorio de tortugas y ballenas jorobadas se vería afectado.
La autorización que Trump pretende otorgar a favor de The Metals Company, podría representar el inicio de la minería comercial en aguas profundas y desencadenar una competencia internacional por la explotación de los recursos del fondo marino.

La Zona Clarion- Clipperton no es un ecosistema aislado; funciona como una pieza clave en los “corredores azules” (blue corridors), rutas migratorias vitales para la megafauna marina. El ruido y la luz artificial de las operaciones mineras interrumpirían la comunicación y el comportamiento de cetáceos y otras especies migratorias. Minar en esta zona, pone en grave riesgo los ecosistemas de esa región, que alberga más de cinco mil especies marinas, desde corales, el pulpo fantasma, esponjas, tortugas, etc., es área de paso de especies migratorias como la ballena jorobada, etc.
¿Qué hacemos para detenerla?
Actualmente México es miembro del Consejo de la Autoridad de los Fondos Marinos y apoya la moratoria de la explotación del fondo marino. Ha señalado que apoya esta moratoria “en tanto no se tenga la información científica suficiente, que brinde certidumbre respecto a los impactos ambientales de esta actividad (…) y que garanticen la protección eficaz del medio marino contra los potenciales efectos nocivos de estas actividades”. Pero aún puede hacer más…
Reiteramos el llamado al Gobierno de México ha decir un NO rotundo a la minería submarina y a asumir una posición más firme y de liderazgo en las reuniones de la ISA que comenzarán este 13 de julio, adoptando una postura más vocal en favor de una moratoria global sobre la minería en aguas profundas y alentar a que más países se adhieran a esta iniciativa; impulsar el uso de la evidencia científica para una toma de decisiones informada y oponerse rotundamente a la viabilidad de cualquier iniciativa unilateral de explotación minera en aguas profundas.

Es momento de no dejar la puerta abierta a intereses unilaterales como el de Estados Unidos, de decidir por millones de especies y naciones el futuro de su existencia. ¡Súma tu voz!


